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Privacidad
Qué datos se recogen, para qué se usan, con quién se comparten y cómo pedir que se borren.
Última actualización · 3 de septiembre de 2026
Lo primero, porque es lo que casi nadie dice
Esta web no guarda nada tuyo. No lleva analítica, no usa cookies, no hay publicidad ni redes incrustadas. Si entras, miras y te vas, no queda nada tuyo aquí y no hay nada que borrar.
Sí hay un formulario de contacto, y conviene explicar qué hace, porque no es lo que se espera. No manda nada a ningún servidor: lo que escribes se queda en tu navegador y el botón compone un mensaje y lo abre en tu correo o en tu WhatsApp, con los campos ya rellenos. Eres tú quien decide si le das a enviar, y hasta ese momento no ha salido nada de tu dispositivo. No hay base de datos de contactos detrás de esta página.
Lo que viene debajo se aplica desde el momento en que escribes tú, por WhatsApp o por correo. Antes de eso, no hay tratamiento de datos del que informar.
Quién es el responsable
- Responsable
- Christian Molina
- Nombre comercial
- Saelva Studio
- NIF
- Pendiente de alta
- Domicilio
- Santiago de Compostela, España
- Contacto
- contacto@saelva.es
No hay delegado de protección de datos, y no hace falta: no se tratan datos a gran escala, ni de categorías especiales, ni se hace observación sistemática de nadie, que son los tres supuestos del artículo 37 del RGPD.
Qué datos, de dónde salen y para qué
Solo los que das tú al escribir, y solo para lo que dice cada línea:
- Para contestarte: tu nombre, el teléfono o el correo desde el que escribes y lo que cuentes de tu negocio. La base jurídica es tu propia solicitud —artículo 6.1.b del RGPD, medidas precontractuales—.
- Para montar la muestra y llevar el proyecto: lo anterior, más los textos, las fotos y los accesos que entregues. La base es el contrato entre las dos partes.
- Para facturar: tu nombre o razón social, tu NIF y tu domicilio fiscal. La base es una obligación legal del estudio, la fiscal y la contable.
No hay perfilado, no hay decisiones automatizadas y no se manda publicidad. Si algún día hay un boletín, será pidiendo permiso aparte y con un enlace para darse de baja en cada envío.
Cuánto tiempo se guardan
- Si escribes y no se llega a trabajar juntos: la conversación y lo que hayas mandado se borran al año de la última vez que hubo contacto.
- Si se trabaja juntos: mientras dure el proyecto y el mantenimiento, y después el plazo en que se pueda reclamar algo.
- Las facturas: los años que obliga la ley a guardarlas —seis por la vía mercantil y cuatro por la fiscal, contados desde cada una—. Esto no se puede borrar aunque lo pidas, y es la única excepción.
Quién más los ve
Nadie a quien no haga falta. No se venden datos, no se ceden y no se usan para nada distinto de lo de arriba. Los únicos terceros que los tocan son los servicios con los que trabaja el estudio, cada uno como encargado del tratamiento y solo para lo suyo:
- El alojamiento de la web, que guarda registros técnicos de las visitas —dirección IP y navegador— durante un tiempo limitado y por seguridad. No se consultan y no se cruzan con nada.
- El correo electrónico, para recibir y contestar mensajes.
- WhatsApp, si eliges escribir por ahí. Sus condiciones son suyas y no se controlan desde aquí; si prefieres no usarlo, el correo funciona igual de bien.
- La asesoría, para las facturas y solo para eso.
Alguno de estos servicios puede tratar datos fuera del Espacio Económico Europeo. Cuando ocurre, es al amparo de las garantías que prevé el propio RGPD —decisión de adecuación o cláusulas contractuales tipo—.
Tus derechos
Puedes pedir en cualquier momento que se te enseñe qué hay tuyo, que se corrija, que se borre, que se deje de usar, que se limite o que se te entregue en un archivo para llevártelo a otro sitio. También puedes oponerte a un tratamiento concreto y retirar tu consentimiento cuando lo hayas dado.
Se hace escribiendo a contacto@saelva.es. No hace falta ningún formulario ni justificar por qué. Se responde en menos de un mes, y en la práctica el mismo día laborable.
Si crees que esto no se está haciendo bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es). Puedes hacerlo directamente, sin escribir antes, aunque se agradece la oportunidad de arreglarlo.
Cookies y lo que se guarda en tu navegador
Esta web no instala cookies, ni propias ni de terceros, y por eso no verás aquí el aviso que sale en casi todas partes: no hay nada que consentir.
El servidor sí puede guardar registros técnicos por seguridad, que no son cookies y no sirven para seguirte de un sitio a otro.
Seguridad, y qué pasa si algo sale mal
La web va cifrada, los accesos de los proyectos se guardan en un gestor de contraseñas y los archivos de cliente no se comparten en abierto.
Si alguna vez hubiera una brecha que pueda suponer un riesgo para tus derechos, se te comunica a ti y se notifica a la Agencia en los plazos que marca el RGPD. Vale más escribirlo aquí ahora que improvisarlo entonces.
Cambios en esta política
Si cambia lo que se hace con los datos, cambia este texto y cambia la fecha de arriba. Los cambios que te afecten de verdad —una finalidad nueva, un destinatario nuevo— se avisan además por escrito si hay un proyecto en marcha.